Este jueves 2 de julio se celebra el Día Mundial del OVNI, una fecha elegida en conmemoración del denominado «Caso Roswell», ocurrido en 1947 en Estados Unidos y considerado uno de los episodios más emblemáticos de la ufología.
En diálogo con El Concordiense, la investigadora Silvia Pérez Simondini, fundadora del Museo del OVNI de Victoria, aseguró que Entre Ríos integra una de las zonas con mayor cantidad de casos documentados y destacó el avance de las investigaciones científicas y las recientes desclasificaciones internacionales.
La investigadora explicó que, si bien en los últimos años aumentó considerablemente la cantidad de denuncias de supuestos avistamientos, la mayoría de ellas encuentra una explicación vinculada a satélites, aeronaves, fenómenos atmosféricos, aves, insectos o incluso imágenes manipuladas mediante inteligencia artificial. Sin embargo, sostuvo que cerca de un 5% de los casos permanece sin explicación científica tras ser analizados mediante un riguroso protocolo denominado «Escala de Observables».
Según Pérez Simondini, ese reducido porcentaje reúne características extraordinarias, como desplazamientos a velocidades hipersónicas, maniobras incompatibles con la tecnología conocida y movimientos transmedios, es decir, objetos capaces de desplazarse tanto en la atmósfera como bajo el agua. En ese contexto, aseguró que Entre Ríos, junto con Uruguay y el sur de Brasil, concentra una casuística especialmente relevante a nivel internacional.
Avistamientos en Victoria
Consultada sobre porque es esta ciudad entrerriana dónde más avistamientos hay, dijo que la ciudad reúne condiciones geográficas similares a otros «puntos calientes» del mundo donde también se reportan numerosos fenómenos anómalos. La presencia de grandes extensiones de islas, cursos de agua, colinas y determinadas características geológicas convierten a la región en un escenario de interés para investigadores de distintos países. Además, recordó que recientemente la ciudad fue sede del X Congreso Internacional de OVNIs, donde participaron especialistas de América del Sur para intercambiar investigaciones y avances sobre el fenómeno.
En cuanto a los casos reportados en la provincia, indicó que muchos testigos describen luces que emergen o ingresan en zonas de islas, lagunas y arroyos, además de otros fenómenos asociados como cortes de energía, marcas circulares en campos, desaparición de grandes volúmenes de agua y denuncias de mutilaciones de animales, hechos que continúan siendo objeto de investigación.
Desclasificaciones de archivos
Pérez Simondini también destacó el proceso de desclasificación impulsado por Estados Unidos desde 2017 respecto de los actualmente denominados UAP o Fenómenos Aéreos No Identificados (FANI). Consideró que las investigaciones oficiales y la creación de organismos específicos para estudiar estos episodios representan «un momento histórico» y opinó que el próximo gran paso podría ser la desclasificación de información relacionada con materiales recuperados y evidencias biológicas.
Finalmente, sostuvo que en los próximos años probablemente aumenten no tanto las apariciones, sino la documentación seria y el estudio científico de estos fenómenos, impulsados por una mayor participación de universidades, organismos internacionales y equipos multidisciplinarios de investigación. Asimismo, recomendó que cualquier persona que crea haber presenciado un evento de estas características registre con precisión el lugar, la fecha, la hora y la dirección del fenómeno, descarte previamente explicaciones convencionales mediante aplicaciones especializadas y, si existieran evidencias físicas, realice la denuncia correspondiente ante las autoridades competentes.
Fuente: El Concordiense
