Home ConcordiaVecinos de Las Tejas y San Jorge volvieron a reclamar por la contaminación de la firma EGGER

Vecinos de Las Tejas y San Jorge volvieron a reclamar por la contaminación de la firma EGGER

by Federico Gularte

Familias de Las Tejas y San Jorge realizaron una reunión abierta para compartir los resultados de estudios efectuados por investigadores de la Universidad Nacional de San Luis sobre muestras recolectadas en viviendas de la zona.

El principal motivo de la reunión fue para compartir los resultados de una serie de análisis realizados sobre el material particulado que, según vienen denunciando desde hace meses, se deposita sobre viviendas, vehículos, techos y otras superficies de la zona.

Durante el encuentro abierto se expusieron los resultados obtenidos a partir de muestras que fueron recolectadas por los propios vecinos y posteriormente remitidas al Instituto de Investigaciones en Tecnología Química (INTEQUI), dependiente de la Universidad Nacional de San Luis y del CONICET.

La reunión también sirvió para intercambiar experiencias, evacuar inquietudes y comenzar a definir cuáles serán los próximos pasos frente a una situación que, según indicaron, presentó modificaciones durante las últimas semanas pero todavía no desapareció.

Desde el grupo destacaron además la participación de nuevas familias interesadas en conocer los estudios y acompañar el seguimiento de la problemática.

Dar a conocer con que se contamina

Los vecinos insistieron en que su planteo no pretende cuestionar la presencia de la empresa EGGER en Concordia ni desconocer la importancia de la actividad industrial y la generación de empleo.

“Somos vecinos que queremos saber qué es el material particulado que llega y se deposita en nuestras viviendas y por qué continúa ocurriendo”, expresaron.

También remarcaron que no se consideran un movimiento ambientalista y que el objetivo es encontrar una convivencia adecuada entre la actividad productiva y la calidad de vida de quienes residen junto a una planta industrial.

“No queremos que EGGER se vaya de Concordia. Creemos que desarrollo, producción y empleo deben poder convivir con el derecho de los vecinos a una buena calidad de vida”, sostuvieron.

Resultados del estudio

Según la información compartida durante el encuentro, durante los últimos meses los vecinos habían recibido explicaciones que vinculaban el material observado con partículas o fibras de madera.

Ante la continuidad del fenómeno, decidieron recolectar muestras en diferentes viviendas y enviarlas para una caracterización independiente.

Los estudios efectuados mediante microscopía electrónica de barrido y termogravimetría determinaron que las muestras analizadas presentan características “compatibles con las de un material manufacturado tipo MDF”. El MDF —sigla en inglés de Medium Density Fiberboard, o tablero de fibras de densidad media— es un material lignocelulósico manufacturado elaborado a partir de fibras de madera y otros componentes utilizados durante su proceso industrial.

De acuerdo con lo informado por los vecinos, el laboratorio detectó fibras y fragmentos cuyas características morfológicas y comportamiento térmico resultaron compatibles con aquellos descriptos en bibliografía científica para residuos de MDF. No obstante, desde el propio grupo hicieron especial hincapié en una limitación fundamental del análisis: el estudio no permite determinar de dónde provino el material.

Las muestras fueron recolectadas y remitidas por los propios vecinos, por lo que el informe se limita a caracterizar aquello que recibió para analizar y no identifica fabricante, origen ni fuente de emisión.

“No presentamos este análisis como una prueba de que el material provenga de EGGER. Lo presentamos por lo que realmente es: una respuesta científica e independiente acerca de la naturaleza del material que encontramos depositado en nuestras viviendas”, aclararon. A partir de ese resultado, consideran necesario continuar investigando para determinar su procedencia.

El material cambió sus características visibles

Otro de los puntos abordados fue el cambio que los residentes afirman haber advertido durante las últimas semanas.

Según explicaron, disminuyó considerablemente la aparición de las partículas grandes y fibrosas que algunos vecinos describían coloquialmente como similares a “algodón de azúcar”.

En la actualidad, señalan que observan principalmente un polvo mucho más fino, de aspecto similar al talco, que resulta más difícil de advertir a simple vista pero que continúa depositándose sobre distintas superficies.

Tras conocerse los análisis, los vecinos también mantuvieron un intercambio con científicas vinculadas al estudio para comprender el alcance de los resultados y determinar qué investigaciones deberían realizarse en una próxima etapa.

Una de las cuestiones planteadas fue precisamente la necesidad de establecer qué tipo de partículas pueden encontrarse suspendidas en el aire.

Medir directamente la calidad del aire

Los estudios ya efectuados analizaron material que se encontraba depositado sobre superficies. Por ese motivo, no permiten determinar si el polvo actualmente presente en el ambiente contiene partículas clasificadas como PM10, PM2.5 o PM1.

Estas denominaciones se utilizan para identificar partículas de diferentes tamaños suspendidas en el aire. Las fracciones más pequeñas pueden permanecer durante más tiempo en suspensión y algunas pueden ingresar al sistema respiratorio.

Sin embargo, los vecinos aclararon que el estudio realizado hasta el momento no permite afirmar que esas partículas se encuentren presentes en el aire del barrio, por lo que serían necesarias mediciones específicas.

Para responder esa pregunta deberán utilizarse equipos capaces de tomar muestras directamente del aire y cuantificar las distintas fracciones de material particulado. Ese será uno de los puntos sobre los cuales el grupo pretende avanzar.

Reunión con la Municipalidad

Durante el encuentro vecinal también se hizo referencia al proceso de diálogo mantenido durante los últimos meses con representantes de EGGER y autoridades municipales.

Los vecinos aseguraron que participaron de distintas reuniones, respetaron los plazos solicitados y aguardaron las mejoras anunciadas por la empresa. No obstante, cuestionaron lo ocurrido en el último encuentro realizado en la Municipalidad de Concordia.

Según relataron, una representante de la compañía habría señalado que los vecinos debían valorar los puestos de trabajo generados por la firma y que sus planteos estaban haciendo perder tiempo al intendente.

“En ese momento elegimos escuchar y mantener el respeto con el que asistimos a cada encuentro. Pero creemos necesario decirlo con claridad: preguntar por nuestra salud, nuestro ambiente y nuestra calidad de vida no es hacer perder el tiempo a nadie”, expresaron.

“No queremos menos industria, queremos mejores estándares”

Los vecinos insistieron en que su objetivo no es promover una reducción de la actividad industrial sino conseguir respuestas sobre la presencia del material y, eventualmente, soluciones que eviten que partículas provenientes de procesos productivos puedan alcanzar zonas residenciales.

“No queremos que EGGER se vaya. Queremos que invierta, encuentre el origen de estas emisiones y adopte las medidas necesarias para que sus operaciones puedan convivir adecuadamente con el barrio que tiene al lado”, manifestaron.

También señalaron que pretenden continuar recurriendo a profesionales e instituciones independientes, evitando realizar afirmaciones que no puedan ser respaldadas técnicamente.

“Hoy sabemos más que hace algunos meses. Sabemos que el material analizado no fue caracterizado simplemente como madera sin procesar, sino como compatible con un material lignocelulósico manufacturado tipo MDF. Y sabemos también que todavía quedan preguntas fundamentales por responder”, indicaron.

Finalmente, adelantaron que continuarán reclamando estudios y respuestas sobre la situación. “Porque nuestra salud no es una pérdida de tiempo. Nuestra calidad de vida no es una pérdida de tiempo. Y querer saber qué respiramos y qué se deposita todos los días en nuestras casas tampoco lo es”, concluyeron los vecinos de Las Tejas y San Jorge.

Fuente: El Concordiense