Familiares de alumnos exigen respuestas a los directivos y medidas concretas para garantizar la seguridad de los estudiantes, tras la denuncia por un presunto hecho de abuso.
La situación en la Escuela Vélez Sarsfield de Concordia continúa generando preocupación y tensión entre un grupo de padres y el equipo directivo de la institución, luego de que trascendiera un presunto caso de abuso que habría tenido lugar en el baño del establecimiento y que involucraría a alumnos de distintos grados.
En la mañana de este lunes estaba prevista una movilización de los padres hacia el Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (COPNAF). Sin embargo, la convocatoria finalmente no se concretó, ya que las familias permanecieron frente a la escuela a la espera de la madre del alumno de tercer grado que sería la presunta víctima, quien fue recibida por la directora del establecimiento.
Acusan no tener respuestas
En diálogo con El Concordiense, una de las madres que participa del reclamo sostuvo que el objetivo de las familias es obtener respuestas y garantías de seguridad para los estudiantes durante la jornada escolar. “La directora tendría que haber hecho una denuncia que no la hizo. Por eso están ahora, justo está la mamá con la directora para exigirle que haga la denuncia que corresponde”, expresó la mujer durante la entrevista.
En ese sentido, señaló que, de acuerdo con la información que manejan las familias, desde la institución solamente se habría activado el protocolo interno previsto para este tipo de situaciones, sin que se les brindaran mayores precisiones sobre las medidas adoptadas.
“El COPNAF se activó porque la mamá hizo la denuncia, pero la escuela no ha hecho nada todavía. Ni siquiera nos han brindado una respuesta de seguridad para que nosotros sigamos trayendo a los chicos a la escuela”, afirmó.

Piden medidas de seguridad
Vale recordar que los padres se dirigieron a la Dirección Departamental de Escuelas, donde, según relató, encontraron una mayor predisposición al diálogo. Allí presentaron un escrito en el que solicitaron una nueva reunión con la directora y un representante de la Departamental.
“Nosotros estamos pidiendo seguridad por los chicos, nada más. No es algo contra ella, no es algo contra la escuela, no es algo contra el equipo directivo”, manifestó la madre, quien insistió en que las familias necesitan saber qué medidas se tomarán para evitar que situaciones similares puedan repetirse.
“Estamos a punto de terminar el año y no ha habido un taller de bullying, con toda la cantidad de actas que ellos tienen de conflictos que hay constantemente en la escuela”, sostuvo. Además, cuestionó la existencia y el registro de algunas actas que, según dijo, otros padres aseguran haber presentado.
Malestar por el trato recibido durante las protestas
Otro de los puntos señalados por la entrevistada fue el trato que, según denunció, recibieron algunos padres durante las manifestaciones frente al establecimiento.
La mujer aseguró que integrantes del equipo directivo y personal docente habrían tomado fotografías de las familias desde las ventanas de la escuela y que algunos se habrían reído de ellos mientras reclamaban.
Asimismo, manifestó que varios padres no se acercaron a la convocatoria de este lunes por temor a posibles situaciones de hostigamiento y porque otros debían cumplir con sus obligaciones laborales.
En relación con el origen del conflicto, la entrevistada indicó que las familias se enteraron de lo ocurrido durante la noche del miércoles, luego de que la madre del menor presuntamente afectado se presentara en la institución para plantear la situación.
Según su relato, los padres tomaron conocimiento de los hechos por fuera de la comunicación de las autoridades escolares, lo que profundizó el malestar y motivó la presentación colectiva de reclamos. «La directora habría realizado una denuncia contra el padre del niño antes de efectuar la denuncia vinculada con el presunto hecho ocurrido dentro de la escuela» indicaron.
