Personal de la AM local aseguran que arrastran sueldos atrasados desde febrero y no percibieron el aguinaldo de diciembre. Se trata de una de las emisoras más antiguas del país.
La situación en LT 15 Radio del Litoral atraviesa uno de sus momentos más críticos. Trabajadores de la histórica emisora denunciaron que llevan tres meses sin percibir sus salarios, a lo que se suma el aguinaldo de diciembre aún impago, en un contexto de incertidumbre total y sin respuestas concretas por parte de la empresa.
El reclamo alcanza a todos los sectores de la radio: locutores, operadores, técnicos y personal administrativo, quienes sostienen que el atraso salarial se mantiene desde febrero. Según indicaron, la falta de comunicación oficial por parte del grupo propietario profundiza la preocupación y deja al personal sin previsibilidad sobre su futuro laboral.
Ánimo deteriorado
Según información enviada a El Concordiense “el clima en la radio es de desánimo y tensión. Nadie nos dice nada, no hay fecha ni plan de pago”, confiaron trabajadores de la emisora, quienes además remarcaron el impacto emocional que genera la situación. Las jornadas laborales se desarrollan en un contexto de estrés constante, con un desgaste que se incrementa semana a semana.
A esta problemática se suma el deterioro de las condiciones técnicas. De acuerdo a los empleados, la radio opera con equipos antiguos y en algunos casos obsoletos, lo que obliga a redoblar esfuerzos para mantener la programación al aire. Pese a las dificultades, destacan el compromiso del personal para no interrumpir el servicio a la audiencia que aún acompaña a la emisora.
Referencia del litoral
Durante décadas, LT 15 fue un pilar de la comunicación en el litoral argentino, con fuerte presencia en Concordia y la región. Su programación informativa y de entretenimiento la posicionó como una de las radios más escuchadas, convirtiéndose en una referencia para la comunidad.
Sin embargo, el presente refleja una realidad distinta, atravesada por la precarización laboral y la falta de inversión. El edificio y su funcionamiento cotidiano evidencian el impacto de una crisis que no solo afecta a los trabajadores, sino también al rol social que históricamente cumplió el medio.
