Misiones tiene el precio de la nafta súper más alto y Tierra del Fuego, el más bajo. Entre Ríos es una de las cinco provincias con el combustible más caro del país.
El precio de los combustibles muestra fuertes diferencias dependiendo de la provincia argentina en la que se cargue y Entre Ríos aparece entre las cinco jurisdicciones más caras del país tanto en nafta como en gasoil, según un relevamiento elaborado a partir de los valores medianos correspondientes a junio publicados por la Secretaría de Energía.
El contraste más importante se observa entre Misiones y Tierra del Fuego. Entre ambas provincias existe una distancia cercana a los 4.000 kilómetros, pero también una diferencia de $523 por litro de nafta súper, equivalente a aproximadamente un 25%. Misiones quedó en el extremo de los precios más elevados, mientras que Tierra del Fuego resultó beneficiada por el régimen impositivo especial vigente para la Patagonia.
Entre Ríos, dentro del grupo más caro
La situación adquiere particular importancia para los consumidores entrerrianos. Aunque la distancia respecto de las refinerías y centros de distribución suele mencionarse como uno de los principales factores que encarecen el producto, el relevamiento muestra que esa variable por sí sola no alcanza para explicar las diferencias.
De hecho, Entre Ríos quedó entre las cinco provincias más caras en los dos combustibles relevados, mientras que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se ubicó por debajo de la mediana nacional.
Como referencia, durante junio el precio promedio nacional calculado por la consultora Economía & Energía fue de $2.099 por litro para la nafta súper y $2.271 para el gasoil grado 2. Medidos en dólares, representaron aproximadamente US$1,45 y US$1,57, respectivamente.
Misiones registró una mediana de $2.224 por litro de nafta súper, mientras que en la vecina Corrientes el valor fue de $2.109. En cuanto al gasoil grado 2, utilizado especialmente por el transporte de cargas y el sector agropecuario, Jujuy presentó el precio más alto del país y CABA fue la jurisdicción más económica entre las que no cuentan con el régimen diferencial patagónico.
¿Por qué un mismo combustible cuesta distinto?
La explicación surge de una combinación de factores. Al valor propio del petróleo y los biocombustibles se agregan los impuestos nacionales, los costos de transporte y distribución, Ingresos Brutos provinciales y, dependiendo de cada localidad, las tasas municipales.
Sobre las naftas y el gasoil pesan particularmente el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y el Impuesto al Dióxido de Carbono. Según datos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), durante julio el componente nacional de monto fijo aplicado sobre la nafta alcanzó aproximadamente los $400 por litro, cerca del 20% del valor relevado en estaciones YPF de la Ciudad de Buenos Aires.
Sin embargo, existe una importante excepción. El artículo 7 de la Ley 23.966 establece una exención del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos para las naftas destinadas al consumo en Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, además del partido bonaerense de Patagones y el departamento mendocino de Malargüe. Esto contribuye a explicar por qué varias provincias del sur registran valores considerablemente más bajos.
Tasas municipales y costos de distribución
También existen diferencias dentro de una misma región. Algunas ciudades cobran tasas específicas vinculadas con la comercialización de combustibles y otras no, por lo que incluso estaciones ubicadas a pocos kilómetros pueden ofrecer precios distintos.
Los costos logísticos también pesan: la distancia hasta las refinerías o terminales de despacho, el medio utilizado para transportar el producto y posteriormente distribuirlo entre las estaciones forman parte del precio que finalmente termina pagando el automovilista.
Menor consumo en todo el país
El escenario de precios se desarrolla, además, en medio de una retracción del mercado. Durante los primeros seis meses de 2026, las ventas de combustibles al público retrocedieron 1,3% interanual, alcanzando el menor volumen para un primer semestre desde 2021.
Solamente durante junio se comercializaron alrededor de 1,33 millones de metros cúbicos, un 2,9% menos que en el mismo mes del año anterior. Las ventas de naftas disminuyeron 1,9% y las de gasoil retrocedieron 4,2%. Dentro de este último segmento, el gasoil común sufrió una caída del 8,9%, mientras que el premium mostró un crecimiento del 4%.
Fuente: Clarín
