Home Interés GeneralSemana Mundial de la Lactancia: información, acompañamiento y decisiones sin imposiciones

Semana Mundial de la Lactancia: información, acompañamiento y decisiones sin imposiciones

by Federico Gularte

Finaliza una nueva Semana Mundial de la Lactancia Materna. Sus beneficios, las recomendaciones internacionales y la importancia de contar con información y redes de apoyo.

Desde 1992, entre el 1 y el 7 de agosto se conmemora la Semana Mundial de la Lactancia Materna. La iniciativa busca promover, proteger y apoyar esta forma de alimentación, además de visibilizar sus beneficios para los bebés, las madres, las familias y la sociedad en su conjunto.

En diálogo con El Concordiense, las puericultoras y asesoras en lactancia Magalí Campestrini y Victoria Martínez explicaron que esta semana también permite dar a conocer la existencia de profesionales especializados, capaces de acompañar a las familias durante las distintas etapas y dificultades que pueden presentarse.

“Informar, derribar mitos, construir redes de apoyo y fortalecer la confianza de cada mujer son acciones fundamentales para sostener una lactancia deseada”, señalaron. En ese sentido, destacaron que el acompañamiento profesional debe respetar las necesidades, preferencias y realidades de cada familia.

Beneficios para el bebé y la madre

La leche materna, también denominada leche humana, aporta al bebé los nutrientes necesarios para su crecimiento y desarrollo. Asimismo, fortalece el sistema inmunológico, favorece la digestión, disminuye el riesgo de infecciones y permite mantener una hidratación adecuada.

“La leche materna se modifica de acuerdo con la edad y las necesidades del bebé. No permanece igual, sino que continúa aportando nutrientes, defensas y beneficios emocionales durante las diferentes etapas”, explicaron Campestrini y Martínez.

Sus beneficios también alcanzan a la madre: contribuye a la recuperación después del parto, disminuye el riesgo de cáncer de mama y de ovario y reduce las posibilidades de desarrollar hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares. A ello se suma el fortalecimiento del vínculo afectivo.

Una práctica con impacto colectivo

La lactancia también produce beneficios sociales. Un bebé alimentado con leche materna suele enfermarse con menor frecuencia y, cuando atraviesa alguna afección, su recuperación puede ser más rápida. Esto puede traducirse en una menor necesidad de licencias o ausencias laborales por parte de las personas responsables de su cuidado.

“Cuando hablamos de lactancia no nos referimos solamente a la alimentación del bebé. También hablamos de salud, prevención, vínculos, acompañamiento familiar y responsabilidad social”, expresaron las profesionales.

Por esa razón, sostuvieron que la lactancia no debe ser entendida como una responsabilidad exclusiva de la madre. El entorno familiar, los equipos de salud, los lugares de trabajo y las instituciones también deben generar condiciones adecuadas para acompañarla.

¿Hasta qué edad se recomienda amamantar?

La Organización Mundial de la Salud y UNICEF recomiendan que la lactancia materna sea exclusiva durante los primeros seis meses de vida. Esto significa que, siempre que sea posible y no exista una indicación médica diferente, el bebé reciba únicamente leche materna durante ese período.

A partir de los seis meses debe iniciarse la alimentación complementaria. Sin embargo, hasta el primer año de vida la leche continúa siendo el alimento principal. La recomendación es sostener la lactancia hasta los dos años o más, siempre que la madre y el niño así lo deseen.

“Por sus beneficios para la salud no se recomienda interrumpir anticipadamente la lactancia. Pero también es indispensable saber cómo se siente la mamá, si está acompañada, si se encuentra cómoda y si realmente desea continuar, porque es ella quien pone el cuerpo”, advirtieron.

Acompañar sin exigir ni culpabilizar

Campestrini y Martínez remarcaron que la continuidad de la lactancia no debe sostenerse a cualquier costo. Si deja de ser una experiencia agradable o posible para la madre y el bebé, corresponde evaluar alternativas y tomar decisiones respetuosas, sin señalamientos ni culpabilización.

“Promover la lactancia materna no significa imponerla. Se trata de que cada familia conozca sus derechos y pueda decidir a partir de información actualizada, basada en evidencia y adecuada a su propia realidad”, afirmaron.

En los casos en que la lactancia no sea posible debido a una dificultad, un obstáculo de salud o una decisión familiar, puede recurrirse a leche de fórmula, tanto fluida como en polvo. Su utilización debe ser indicada y supervisada por un profesional, principalmente por el pediatra.

La leche de vaca no se recomienda antes del año

Las especialistas aclararon que la leche común de vaca no debe utilizarse como reemplazo antes del primer año de vida, ya que no posee una composición adecuada para cubrir las necesidades nutricionales del bebé y su consumo prematuro puede resultar perjudicial.

“La fórmula constituye una alternativa cuando la leche materna no está disponible o la familia decide no continuar con la lactancia, pero siempre debe ser indicada por un profesional. No todas las opciones son iguales ni responden a las mismas necesidades”, puntualizaron.

Al concluir la Semana Mundial de la Lactancia Materna, el mensaje central es claro: la lactancia humana constituye un derecho de los niños y también de las madres. Para ejercerlo plenamente se necesitan información confiable, acompañamiento profesional, redes de apoyo y condiciones sociales que permitan decidir libremente.

“La función de quienes acompañamos no es juzgar ni imponer, sino escuchar, informar y brindar herramientas. El objetivo es que cada madre y cada familia pueda tomar la mejor decisión posible, de manera consciente, respetada y acompañada”, concluyeron Campestrini y Martínez.

Fuente: El Concordiense