El Concejo Deliberante de San José aprobó este jueves una iniciativa orientada a fortalecer las acciones comunitarias de prevención del suicidio y promoción de la salud mental.
A través de una minuta de comunicación, los concejales solicitaron al Departamento Ejecutivo que evalúe la implementación de un denominado “Banco Amarillo” en algún espacio público de la ciudad, como símbolo de escucha, acompañamiento, esperanza y sensibilización frente a las problemáticas vinculadas con la salud mental.
La propuesta surgió desde el bloque vecinalista y plantea que, al momento de determinar su ubicación, se prioricen plazas, parques u otros sectores públicos concurridos, de manera que la iniciativa tenga visibilidad y pueda llegar a la mayor cantidad posible de vecinos y visitantes.
Más que un elemento simbólico
Uno de los puntos centrales de la propuesta es que el banco no quede reducido únicamente a la instalación de mobiliario urbano pintado de amarillo.
En ese sentido, los ediles recomendaron que sea acompañado por cartelería informativa y de sensibilización, con mensajes destinados a remarcar la importancia de hablar sobre lo que ocurre, escuchar a quien atraviesa un momento difícil, acompañar y solicitar ayuda profesional ante una situación de crisis.
También se propone incorporar información actualizada sobre líneas oficiales de asistencia, servicios de salud y dispositivos locales de atención, buscando convertir al lugar en un verdadero punto de orientación para aquellas personas que eventualmente puedan necesitar ayuda.
“El Banco Amarillo no debe ser entendido únicamente como la colocación de un elemento de mobiliario urbano, sino como una herramienta simbólica y comunitaria de sensibilización”, expresaron los concejales entre los fundamentos de la iniciativa.
Una propuesta que busca involucrar a toda la comunidad
La minuta contempla además que el municipio pueda articular acciones con profesionales y equipos de salud mental, centros de salud, establecimientos educativos, instituciones deportivas, organizaciones sociales, instituciones religiosas y otros actores de la comunidad.
El objetivo es que la instalación del banco pueda complementarse con actividades de concientización y promoción de la salud mental, especialmente durante septiembre, mes en el que adquieren mayor visibilidad las campañas destinadas a la prevención del suicidio.
Al fundamentar la elección del color, los autores señalaron que “el color amarillo permite generar un elemento fácilmente identificable en los espacios públicos”, capaz de atraer la atención y, fundamentalmente, transmitir “un mensaje de esperanza, escucha y búsqueda de ayuda”.
Fuente: El Entre Ríos
