Home ProvincialesProductores entrerrianos señalan que podrían perderse miles de kilos de mandarinas y naranjas por derrumbe del consumo

Productores entrerrianos señalan que podrían perderse miles de kilos de mandarinas y naranjas por derrumbe del consumo

by Federico Gularte

La profunda caída de las ventas y los precios que no alcanzan para cubrir los costos de producción colocaron a la citricultura entrerriana en una de las peores crisis de los últimos años.

La fuerte retracción del consumo en el mercado interno y el derrumbe de los precios están obligando a numerosos productores a dejar fruta sin cosechar, ante la imposibilidad de recuperar siquiera los costos básicos de producción.

La advertencia fue realizada por la presidenta de la Federación del Citrus de Entre Ríos, Melania Zorzi, quien describió un escenario sin precedentes para el sector, especialmente en el noreste provincial, donde se concentra gran parte de la actividad citrícola.

Descarte de la cosecha

Actualmente, las quintas cuentan con distintas variedades de mandarinas listas para ser cosechadas. Sin embargo, la falta de compradores provocó que muchas de ellas superaran su período óptimo de comercialización. Como consecuencia, los productores se ven obligados a retirarlas de las plantas y descartarlas para evitar daños en el ciclo productivo de los próximos años.

“Hay variedades que ya pasaron su momento de cosecha y lamentablemente hay que tirarlas al suelo. Si la planta sigue cargada, no logra recuperarse para la próxima primavera y eso compromete la futura producción”, explicó Zorzi.

Desde la Federación del Citrus señalaron que la crisis no es reciente, aunque reconocen que actualmente alcanzó niveles alarmantes. Tras el incremento del consumo registrado durante la pandemia, la demanda comenzó a descender de manera sostenida hasta llegar a la actualidad, donde el mercado muestra signos de una marcada paralización.

“No imaginábamos llegar a este punto. Hoy vemos un freno total del consumo y eso provoca que una enorme cantidad de fruta quede en las plantas”, sostuvo la dirigente.

Sin precio de comercio

La falta de demanda impactó directamente en los precios de comercialización. Según indicaron desde el sector, los valores que reciben los productores representan apenas la mitad de los costos necesarios para producir y cosechar la fruta.

“Hoy prácticamente estamos sin precio. Lo que ofrecen no alcanza ni para cubrir los gastos básicos. Estamos atravesando el pico de la recesión”, afirmó Zorzi.

La situación también comienza a reflejarse en el empleo rural. Ante la disminución de las cosechas, muchos trabajadores temporarios buscan otras alternativas laborales, mientras que los productores evalúan reducir o postergar tareas esenciales para el mantenimiento de las quintas.

Dónde afecta y situación de quintas

Entre los trabajos que podrían verse afectados se encuentran la fertilización, la poda y los tratamientos sanitarios, actividades fundamentales para garantizar la productividad de las plantaciones en las próximas campañas.

“La situación es tan compleja que muchos productores deberán postergar trabajos esenciales. Eso tendrá consecuencias directas sobre la próxima campaña”, advirtió la titular de la Federación.

En este contexto, la exportación no logra convertirse en una solución para absorber el excedente de producción. Las exigencias de los mercados internacionales, las restricciones comerciales y la reducción de destinos disponibles limitan las posibilidades de colocar fruta en el exterior.

A ello se suma la caída de los precios internacionales del jugo concentrado de naranja, que también afectó a la industria juguera, un sector que históricamente funcionó como alternativa para canalizar la fruta que no encontraba salida en el mercado fresco.

Parte crítica en Federación

La crisis golpea con mayor intensidad al departamento Federación, donde se concentra la mayor cantidad de pequeños y medianos productores citrícolas. Muchos de ellos ya venían afectados por pérdidas ocasionadas por fenómenos climáticos como granizadas y heladas registradas durante campañas anteriores.

“La situación actual es la gota que rebalsó el vaso para muchos productores que ya venían muy golpeados”, expresó Zorzi.

Finalmente, desde el sector advirtieron que la problemática no es exclusiva de la citricultura y señalaron que otras economías regionales también atraviesan momentos complejos debido a la caída del consumo y la pérdida de rentabilidad, configurando un escenario de creciente preocupación para la producción argentina.

Fuente: Diario El Territorio – El Entrerios