Estudiantes de sexto año fueron nuevamente víctimas de una maniobra fraudulenta vinculada a la compra de buzos de egresados. La situación derivó en denuncias y en la organización de una feria solidaria.
Un nuevo episodio de estafa sacude a estudiantes y familias, esta vez con características que se repiten: una compañera de curso, junto a su madre, habría sido responsable de una maniobra mediante la cual se recaudó dinero destinado a la compra de buzos de egresados que nunca fueron entregados.
Según trascendió, la alumna habría actuado como intermediaria dentro del grupo, mientras que su madre se encargaba de gestionar el dinero y supuestos acuerdos con proveedores. Con el paso del tiempo, comenzaron a surgir inconsistencias, demoras y excusas que generaron sospechas entre los estudiantes y sus familias.
Sin pagos en la entrega
La situación se confirmó cuando, al acercarse la fecha de entrega, se constató que los pagos no habían sido realizados a la empresa confeccionista, o directamente no existía ningún convenio formal. Este patrón se repite en distintos casos recientes: personas que centralizan el dinero, prometen gestionar la compra y finalmente no cumplen, apropiándose de sumas importantes.
En este contexto, los damnificados no solo enfrentan un perjuicio económico significativo, sino también un fuerte impacto emocional. La ilusión de contar con los tradicionales buzos de egresados, símbolo de cierre de etapa escolar, se vio frustrada por la maniobra.
Modalidad de estafa
Este tipo de hechos no es aislado. En otros casos recientes, familias denunciaron situaciones similares en las que una madre se ofrecía a reunir el dinero y luego no realizaba los pagos correspondientes, incluso llegando a presentar comprobantes falsos o excusas para justificar los incumplimientos.
La reiteración de esta modalidad evidencia la necesidad de extremar controles y evitar la concentración de fondos en una sola persona sin mecanismos de verificación.
Feria solidaria para salir adelante
Ante la imposibilidad de recuperar el dinero en lo inmediato, los estudiantes y sus familias decidieron organizar una feria solidaria con el objetivo de reunir fondos y poder costear nuevamente los buzos de egresados.
La iniciativa busca no solo recomponer la pérdida económica, sino también recuperar el espíritu de grupo y permitir que los jóvenes puedan cerrar su etapa escolar como lo habían previsto.
Fuente: El Once
