Ante el avance del río Uruguay y la posibilidad de que continúe creciendo su nivel, la Cooperativa Eléctrica de Concordia (CEC) ya piensa el retiro preventivo de medidores de energía en los sectores más afectados.
Cada vez que Concordia enfrenta una creciente del río Uruguay, una de las consecuencias que genera mayor preocupación entre los vecinos es la interrupción del servicio eléctrico. En muchos casos, el agua ni siquiera ingresa a las viviendas, pero igualmente es necesario cortar el suministro y retirar los medidores para evitar accidentes provocados por el contacto entre la electricidad y el agua.
En diálogo con El Concordiense, el vicepresidente de la Cooperativa Eléctrica de Concordia (CEC), Martín Santana, explicó cómo se organiza el operativo, cuáles son los criterios técnicos para el retiro de los medidores y desde qué alturas del río comienza a evaluarse la medida.

Santana detalló que la cooperativa trabaja con tres grupos de suministros: los correspondientes al alumbrado y espacios públicos, los medidores residenciales y aquellos pertenecientes a la tarifa general, que incluyen comercios e instituciones. «Tenemos agrupados los medidores de alumbrado público y espacios públicos, los residenciales y los de tarifa general, es decir, los que pertenecen a comercios e instituciones», señaló.
Asimismo, indicó que la cooperativa posee un relevamiento preciso de las instalaciones que pueden verse afectadas por una creciente. «En los sectores cercanos a la Costanera ya hay algunos domicilios donde, a partir de determinados niveles del río, comienza el retiro de medidores. En el caso de las viviendas, tenemos relevado centímetro a centímetro cuántas unidades deben retirarse», explicó.
Como prioridad la seguridad
Uno de los aspectos centrales del operativo tiene que ver con la seguridad de los trabajadores y de los propios vecinos. Santana remarcó que el retiro de los medidores debe realizarse antes de que el agua alcance las instalaciones eléctricas.
«Es muy importante entender que el trabajo debe hacerse en seco. Muchas veces no se comprende por qué se corta la energía cuando todavía el agua no llegó a la vivienda, pero el retiro de los medidores no puede hacerse con agua», sostuvo.
En ese sentido, explicó que también se procede al apagado del alumbrado público en los sectores comprometidos. «No podemos dejar energía eléctrica en contacto con el agua. Sabemos que muchas familias, especialmente en la zona de la Costanera, deciden permanecer en sus viviendas utilizando un segundo piso para resguardar sus pertenencias, pero igualmente debemos actuar por seguridad. Pedimos comprensión porque no se puede dejar el suministro en esas condiciones», afirmó.

Infraestructura que necesita energía
El vicepresidente de la CEC también destacó que, además del operativo sobre los medidores, existe un trabajo prioritario para garantizar el funcionamiento de la infraestructura esencial durante la creciente.
Entre los puntos críticos mencionó el abastecimiento eléctrico de la Defensa Sur, especialmente para el funcionamiento de las bombas de extracción de agua y de los sistemas vinculados al servicio de cloacas, fundamentales para evitar inconvenientes sanitarios en la ciudad.
Aún no comenzaron los retiros
Consultado sobre la situación actual, Santana confirmó que hasta el momento no fue necesario retirar medidores, aunque aclaró que la cooperativa mantiene un monitoreo permanente de la evolución del río. «Todavía no, porque los primeros medidores que podrían verse afectados, por ejemplo los ubicados en la zona del Centro de Empleados de Comercio sobre la Costanera, todavía están lejos de esa situación», indicó.
No obstante, explicó que las instituciones ubicadas sobre la ribera ya cuentan con protocolos preparados para actuar cuando sea necesario. «Llegado el momento, se debe retirar toda la instalación, incluyendo el medidor. Habitualmente se procura hacerlo cuando el agua está a unos 50 centímetros de alcanzarlo, aunque en la práctica muchas veces se termina trabajando con un margen menor porque las previsiones del río se van ajustando constantemente», señaló.
Respecto al nivel del río que activa las primeras intervenciones, Santana precisó que las tareas comienzan a evaluarse cuando la altura del río se ubica entre los 10,50 y los 11 metros. «Entre los 10,80 y los 10,85 metros aparecen las primeras viviendas, instituciones y medidores correspondientes al alumbrado público y a los paseos públicos que deben ser retirados», concluyó.
Fuente: El Concordiense
