Marcan un escenario climático con fuertes precipitaciones para la región en los próximos meses. Informes internacionales marcan una probabilidad creciente del fenómeno El Niño.
De acuerdo con recientes informes de la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA), existe una probabilidad significativa de que durante el trimestre comprendido entre mayo, junio y julio se desarrolle el fenómeno climático conocido como El Niño, con posibles impactos en Argentina y gran parte del mundo.
Según indicaron especialistas consultados por El Concordiense, las probabilidades actuales rondan el 60%, una cifra que si bien es relevante, todavía no permite determinar con precisión la intensidad del evento. “Hay muchas chances de que se desarrolle, pero aún no sabemos si será débil, moderado o fuerte”, señalaron.
Fuertes precipitaciones
El fenómeno de El Niño suele estar asociado a precipitaciones superiores a lo normal, concentradas en cortos períodos de tiempo. Esto puede derivar en tormentas intensas, sudestadas y crecidas de ríos, particularmente en la región centro y el litoral argentino. “Es un patrón que ya hemos visto en otros años. Cuando ocurre, genera lluvias abundantes y existe la posibilidad de crecidas del río Uruguay, algunas incluso con riesgo de inundación”, explicaron.
En cuanto al pronóstico trimestral, Entre Ríos se encuentra dentro de parámetros considerados normales, aunque en la zona centro del país se esperan lluvias por encima del promedio. Este escenario genera cierta cautela, ya que pequeñas variaciones pueden alterar significativamente el comportamiento climático.
Otro dato relevante es que la probabilidad del fenómeno ha descendido en las últimas semanas: pasó de un 80% a un 60%, lo que refleja la variabilidad de los modelos climáticos. Estos cambios están directamente vinculados a las temperaturas en la superficie del océano Pacífico, factor clave para determinar la evolución de El Niño o su contraparte, La Niña.
Baja probabilidad de que sea extremo
El meteorólogo argentino Pedro Di Nezio advirtió que aún se transita una etapa de incertidumbre. “Los modelos son probabilísticos y ganan precisión a medida que nos acercamos al período crítico. Recién hacia mediados de junio podríamos tener un panorama más claro”, sostuvo.
En esa línea, desde la NOAA estiman que actualmente hay poco más de un 20% de probabilidad de que se desarrolle una versión extrema del fenómeno, mientras que es más probable que se trate de un evento de intensidad débil a moderada. No obstante, aclaran que una mayor probabilidad de ocurrencia no implica necesariamente lluvias más intensas.
De confirmarse un evento severo, los primeros indicios podrían comenzar a manifestarse en las próximas semanas, con un posible pico hacia fin de año. A diferencia de La Niña, El Niño suele tener una duración más acotada, aunque con impactos más intensos en términos de precipitaciones.
Desde el entorno de Salto Grande, también consultados por este medio, llevaron tranquilidad, aunque sin descartar escenarios adversos. “Es irresponsable hablar de inundaciones en este momento, pero eso no quita que las autoridades deban estar atentas y preparadas”, indicaron.
Fuente: El Concordiense/La Nación
