Home Interés GeneralEspecialista advierte que no deben «tomarse como hechos aislados» las amenazas de posibles tiroteos en escuelas

Especialista advierte que no deben «tomarse como hechos aislados» las amenazas de posibles tiroteos en escuelas

by Federico Gularte

En medio de episodios recientes protagonizados por adolescentes, un psicólogo analizó el fenómeno y lo vinculó con un “clima de época” atravesado por la violencia, el efecto contagio en redes sociales y el malestar social.

Las recientes amenazas de “tiroteos” en instituciones escolares encendieron la preocupación en la comunidad educativa y en las familias. Aunque en muchos casos se trata de mensajes o inscripciones sin ejecución concreta, especialistas advierten que no deben ser minimizados ni tomados como una broma.

En diálogo con El Concordiense, el licenciado en Psicología especializado en niños y adolescentes, Joaquín Saavedra, fue contundente: “No lo tomaría como un hecho aislado ni algo gracioso”. Para el profesional, este tipo de situaciones debe ser comprendido dentro de un contexto social más amplio.

Uno de los últimos casos sucedió en la Escuela Comercio 2 de Concordia

Malestar general

Saavedra señaló que existe “un corrimiento discursivo” y un aumento de la violencia simbólica y verbal que atraviesa distintos niveles de la sociedad. “Es un clima de época, la violencia como tal. Estamos en un momento así, de mucha violencia”, explicó al tiempo que remarcó que los adolescentes no están ajenos a ese escenario y lo reproducen de diversas maneras.

No obstante, el especialista aclaró que no es correcto equiparar lo que sucede en Argentina con la realidad de países como Estados Unidos, donde los tiroteos escolares forman parte de una problemática estructural. “Allí el acceso a las armas es mucho más fácil. En Argentina hay restricciones legales y no existe un historial de este tipo de hechos”, indicó recordando que los casos registrados en el país son aislados.

Desde su mirada clínica, el fenómeno también puede explicarse por características propias de la adolescencia. “Hay una búsqueda de identificación con los pares, de pertenecer a un grupo, y muchas veces no hay plena conciencia de las consecuencias”, sostuvo. En ese sentido, vinculó estas amenazas con dinámicas similares a los desafíos virales en redes sociales, donde el “efecto contagio” juega un rol central.

Sucedió al comienzo de la semana en Federación.

Llamar la atención grupal

“El adolescente puede hacerlo para llamar la atención o por presión del grupo, como un ‘a ver si te animás’”, detalló al tiempo que advirtió que estas conductas también pueden ser la expresión de un malestar más profundo.

Consultado sobre la posibilidad de que alguna de estas amenazas se concrete, Saavedra consideró que la probabilidad existe, aunque es baja. “No somos una sociedad armada. Pero sí hay otras formas de violencia, como el bullying o las agresiones físicas, que están presentes y no deben ser ignoradas”, afirmó.

En ese marco, remarcó la importancia de la intervención adulta y la detección temprana de señales de alerta. “Cuando pasa algo grave, generalmente hubo indicios previos. Es fundamental estar presentes, escuchar a los chicos y no mirar para otro lado”, subrayó.

Abordar desde la escuela

«La escuela con todo el desmantelamiento que padece no debe ni puede hacerse cargo de esta ni otras situaciones que emergen en la escuela pero no son propias de ella. Obvio hay que pensar en un protocolo, dar un lugar de escuela para los alumnos, alojarlos en necesidad de expresar lo que les pasa» indicó.

Sobre otra de las problemáticas, dijo que «hay una cuestión de salud mental que no está atendido de una manera correcta, falta de equipo interdisciplinarios, gabinetes que no están dentro de las escuelas y tienen varias escuelas a cargo» comentó.

Por último, el profesional insistió en la necesidad de abordar la problemática de manera integral. “Esto puede ser una manifestación de un malestar mayor. Por eso es clave que como sociedad tomemos cartas en el asunto, especialmente en ámbitos donde la violencia cotidiana, como el bullying, muchas veces se naturaliza”.