El incremento sostenido del precio de los combustibles impacta de lleno en Concordia, donde llenar un tanque se vuelve cada vez más difícil. En lo que va de marzo ya se registraron once subas y el litro de nafta súper supera los $2.000.
La ciudad de Concordia atraviesa la misma tendencia que se replica a nivel nacional: el constante aumento del precio de los combustibles, que en marzo de 2026 ya suma once incrementos en surtidores de todo el país. La situación golpea con mayor fuerza en el interior, donde históricamente los valores son más elevados debido a los costos logísticos y de transporte.
Actualmente, cargar nafta súper en la ciudad ronda los $2.050 por litro, mientras que en Buenos Aires el precio se ubica en torno a los $1.920. Esta diferencia, que suele oscilar entre un 5% y un 10%, vuelve a evidenciar la brecha estructural entre el Área Metropolitana y las provincias.

Seguimiento de precios
El seguimiento de precios durante marzo refleja una dinámica de ajustes prácticamente constantes. En el caso de Shell, por ejemplo, las subas comenzaron a registrarse desde los primeros días del mes, aunque con variaciones leves. Sin embargo, a partir del 7 de marzo se intensificaron los incrementos, alcanzando picos significativos hacia el 19 y 26 de marzo, cuando la nafta súper tuvo un salto del 3,09% y luego del 5,70% respectivamente.
En paralelo, otros combustibles también registraron subas sostenidas. La V-Power Nafta y el diésel premium mostraron aumentos acumulados superiores al 2% en varias jornadas, consolidando una tendencia alcista generalizada en todos los productos.
Si se analiza la evolución interanual, el impacto es aún más marcado. En marzo de 2025, el precio promedio del litro en Concordia era de $1.204, mientras que actualmente se ubica en torno a los $2.000, lo que representa un incremento del 66% en apenas un año. Este porcentaje supera el promedio nacional, impulsado principalmente por el peso del componente logístico en la región.
Últimos 6 años
La comparación histórica también deja en evidencia la magnitud del fenómeno. En 2020, el litro costaba poco más de $60, mientras que en 2024 ya había superado los $900 tras la devaluación. Desde entonces, la tendencia se mantuvo en alza, con una estabilización en valores altos durante 2025 y un nuevo salto en el inicio de 2026.
La suba no puede atribuirse a una sola causa, sino a la confluencia de varios factores. En el plano internacional, la incertidumbre derivada del conflicto en Medio Oriente afecta costos logísticos y las cotizaciones de combustibles fósiles, lo que se traslada a mercados conexos.
Fuente: El Concordiense / Alejandro Di Palma -Empresario-
